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viernes, 6 de abril de 2018

Plan de Contratación Pública Ecológica de la Administración General del Estado

El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente ha abierto el plazo para la información pública del borrador del Plan de Contratación Pública Ecológica de la Administración General del Estado, sus Organismos Autónomos y las Entidades Gestoras de la Seguridad Social (2018-2025).
En el plan se determinarán los productos, obras y servicios en los que la AGE va a promover un consumo público que tenga en cuenta parámetros medioambientales, así como los criterios ecológicos a tener en cuenta en las distintas fases de contratación de los mismos. Afectará a un total de 20 productos entre los que destacan la construcción y gestión de edificios, la construcción y mantenimiento de carreteras, el suministro de electricidad, los equipos de impresión y ordenadores, el papel y el transporte.

Los criterios medioambientales previstos en el plan se basan en los criterios actuales de contratación pública ecológica de la Unión Europea y son criterios voluntarios, que pueden ser incorporados a los pliegos de contratación como criterios de adjudicación o de selección del contratista, especificaciones técnicas del contrato o condiciones especiales de ejecución.
Este Plan está liderado por los Ministerios de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, y de Hacienda y Función Pública e implica una cooperación con todos los Ministerios de la Administración General del Estado, a través de la Comisión Interministerial creada por Real Decreto 6/2018, de 12 de enero (LA LEY 378/2018).

Se pueden realizar las aportaciones que se consideren oportunas hasta el próximo 24 de abril de 2018 a través de la dirección de correo electrónico: gabinete.subsecretaria@mapama.es 

miércoles, 14 de febrero de 2018

A información pública el borrador de la Estrategia Española de Economía Circular

El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente ha abierto la información pública del borrador de la futura Estrategia Española de Economía Circular, un documento que recoge un Plan de Acción (2018-2020) con 70 medidas encaminadas a lograr un modelo de desarrollo y crecimiento más innovador, competitivo y sostenible, reduciendo al máximo la generación de residuos, y dotado con más de 836 millones de euros de presupuesto.

Se pretende así involucrar al sector empresarial, a la sociedad civil y al consumidor en este proceso de elaboración del texto definitivo de la Estrategia Española de Economía Circular, un documento que se puede consultar y hacer las aportaciones que se consideren hasta el próximo 12 de marzo de 2018 en el enlace https://goo.gl/iJYmgT del portal web del Ministerio (www.mapama.es).

 La Estrategia, liderada por los Ministerios de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) y de Economía, Industria y Competitividad (MINECO), implica una cooperación con la práctica totalidad de Ministerios del Gobierno, en el seno de una Comisión Interministerial: los de Energía, Turismo y Agenda Digital (MINETAD); el de Hacienda y Función Pública; el de Empleo y Seguridad Social; el de Fomento; el de la Presidencia y para las Administraciones Territoriales; el de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; así como de la Oficina Económica de Presidencia. También se ha contado con la colaboración de las comunidades autónomas y de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
 ESTRATEGIA ESPAÑOLA ALINEADA CON LA EUROPEA
La nueva Estrategia estará alineada, y adaptada a las condiciones de España, con el Paquete de Medidas y el Plan de Acción para una economía circular europea, que presentó la Comisión Europea en diciembre de 2015.
 Este Plan de Acción europeo persigue contribuir a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos en la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, adoptada por Naciones Unidas en 2015 como un nuevo y ambicioso plan para responder a los retos mundiales.
 PLAN DE ACCIÓN HASTA 2020 CON 70 MEDIDAS
La Estrategia Española de Economía Circular es un documento que permitirá avanzar en la transición hacia una economía circular a través de la puesta en marcha de distintos planes de acción. Esto permitirá que, conforme se vayan ejecutando las diferentes acciones, se vayan evaluando sus efectos y, en su caso, se puedan realizar los ajustes necesarios para conseguir los objetivos previstos para 2030.
 El documento incorpora el primer Plan de Acción (2018-2020) de la Estrategia, cuyos efectos irán siendo evaluados para poder planificar el siguiente plan de acción. Además, con carácter transversal, en este primer Plan de Acción se incorporan tres puntos clave: sensibilización y participación, investigación, innovación y competitividad, y empleo y formación.
 ECODISEÑO
Entre las medidas contempladas en este Plan de Acción destacan las referentes al diseño de bienes y servicios, fomentando la innovación desde el principio, de forma tal que se minimice el uso de recursos y se reduzca al máximo el uso de sustancias contaminantes en su fabricación para reducir los residuos producidos y que puedan ser recuperados como subproductos en posteriores procesos de fabricación, asegurando la protección de la salud humana y del medio ambiente.
 Destacan, además, las innovaciones tecnológicas y de financiación, ya que se implicará al sector privado mediante créditos, ayudas reembolsables o subvenciones que permitan a las empresas una adopción temprana de un modelo de economía circular en su gestión.
 Desde el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente se impulsará, el uso del Sistema Europeo Voluntario de auditoría ambiental  (EMAS) y el uso de la etiqueta ecológica europea en todas las actividades productivas y de servicios para lograr su mayor implantación.
 CONTRATACIÓN PÚBLICA, AGROALIMENTACIÓN Y TURISMO INTELIGENTE
La contratación pública será otro de los puntos clave de la Estrategia, ya que representa una parte importante del consumo debido al significativo volumen de gasto de las distintas Administraciones públicas dentro del mercado. Por ello deben fomentar acciones para implementar la contratación pública ecológica, estableciendo medidas o elaborando criterios que puedan ser utilizados por los órganos de contratación.
 En materia de alimentación se implementará la Estrategia “Más alimento, menos desperdicio” 2017-2020, que fomente la transparencia, diálogo y coordinación entre todos los agentes de la cadena alimentaria. También se seguirá apoyando la producción ecológica de alimentos.
 Entre estas 70 medidas destacan el impulso al mercado de materias primas secundarias, el fomento de la reutilización del agua o el desarrollo de un Programa de Destinos Turísticos Inteligentes que garantice el crecimiento sostenible del destino turístico.
 EMPLEO Y OBRA PÚBLICA
En el sector del empleo, se preparará el mercado de trabajo para la transición hacia una economía baja en emisiones, y se desarrollará una línea de estudio sobre los nuevos empleos generados en el desarrollo de la Economía Circular, como el uso de energías alternativas, uso de residuos como subproductos y el apoyo necesario para la formación en estas materias.
 La obra pública es otro sector al que se prestará especial atención. Así, se fomentará la implementación de​la economía circular en la obra civil y,​junto al Ministerio de Fomento, para reducir la presión sobre el uso de las materias primas. Se pretende, así, que en la obra pública civil se usen los residuos de construcción y demolición, integrándolos en los procesos constructivos, siempre que se garantice la salud de las personas y la protección del medio ambiente.  
 MÁS DE 836 MILLONES DE EUROS DE PRESUPUESTO
Las actuaciones incluidas en el Plan de Acción 2018-2020 cuentan con los medios personales y materiales suficientes para su correcta ejecución.
 En algunos casos las actuaciones se pueden ejecutar con los medios personales habilitados por el departamento proponente y, en otros casos, se ha dispuesto adicionalmente un presupuesto orientativo necesario para garantizar su ejecución, que asciende a más de 836,7 millones de euros, de los que un 57% irá destinado a agua, un 29% a I+D+i y un 4% a empleo, entre otras partidas.
 APROVECHAMIENTO DE LOS RECURSOS
Los últimos datos recabados por Eurostat muestran que, durante 2014, en la Unión Europea se generaron 2.502 millones de toneladas de residuos, de los que únicamente se reaprovecharon 900 millones, un 36%. En cuanto a la tasa de reciclado por Estado existen grandes diferencias, variando desde el 80% en algunas zonas y menos del 5% en otras.
 En el caso de España, según la misma fuente estadística, se generaron 110,5 millones de toneladas de residuos en 2015 y se reciclaron aproximadamente el 30% de los residuos generados, todavía por debajo de la media europea (36%), lo que significa que se está desaprovechando gran parte de los recursos en un contexto internacional en el que las materias primas cada vez son más escasas y caras.
 Se estima que, hasta 2030, la Economía Circular puede generar un beneficio de 1,8 billones de euros en el conjunto de la Unión Europea, lo que supone 0,9 billones más que el actual modelo de economía lineal. La Comisión Europea, asimismo, calcula un ahorro en materias primas por parte de la industria de 600.000 millones de euros (un 8% de la facturación anual de la UE en 2015) y que la creación de empleo represente en torno a 580.000 nuevos puestos de trabajo asociados al nuevo modelo, de los que un 30% se encuentra asociado al pleno cumplimiento de la normativa comunitaria en materia de residuos y a la ecoinnovación.
 PACTO POR LA ECONOMÍA CIRCULAR
El pasado mes de septiembre, la ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, presidió la firma del Pacto por la Economía Circular, que rubricaron 55 agentes sociales y empresariales. A día de hoy son ya un total de 240 las entidades y empresas firmantes.
 Éstos se comprometieron a reducir el uso de recursos naturales no renovables, impulsar el análisis del ciclo de vida de los productos, la incorporación de criterios de ecodiseño, promover pautas que incrementen la eficiencia global de los procesos productivos, promover formas innovadoras de consumo sostenible o el uso de infraestructuras y servicios digitales, entre otros puntos.
Fuente: MAPAMA

miércoles, 8 de noviembre de 2017

El nuevo Protocolo de Gestión de Residuos de Construcción y Demolición (CE)

Las actividades de construcción y demolición generan cada año en la Unión Europea más de dos toneladas de residuos por habitante con un coste de gestión de 10 euros por tonelada, cifra que podría reducirse en unos 7.500 millones al año gracias al nuevo protocolo para el sector presentado en Madrid.

Si la ciudadanía no es totalmente consciente del problema medio ambiental que ya estamos sufriendo, no será capaz de discernir a la hora de adquirir productos inmobiliarios, cuál será el más respetuoso con el medio ambiente. Y si esto no se produce, los agentes que intervienen en el proceso constructivo “pasarán” realmente de la aplicación de técnicas que consigan invertir el proceso contaminante que produce la construcción.

El objetivo de este Protocolo de Gestión de Residuos de Construcción y Demolición, detallado por la Comisión Europea (CE) durante una jornada específica desarrollada en su oficina de representación en España, pasa por reciclar y revalorizar un 70 % del actual volumen de residuos antes de 2020.


Así lo explicó a Efe el representante de la dirección de Medio Ambiente de la CE, Gunther Wolff, quien ha argumentado que tendrá un doble beneficio pues “la UE ahorrará en el aspecto económico y, al reducir los vertidos, al mismo tiempo beneficiará al medioambiente”.
Otra de sus metas es la separación de residuos, “como mínimo, los generados a partir de madera, áridos, metal, vidrio y yeso”.
Wolff ha indicado que ya son 16 los países europeos, España entre ellos, que han alcanzado la meta de una “economía circular” en este sentido, al incluir la demolición controlada y la reconstrucción con materiales creados a partir del reciclado, aunque la nueva normativa vendrá a reforzar esta tendencia.

Objetivo del Protocolo 

Debido a su volumen, los residuos de construcción y demolición (RCD) suponen el mayor flujo de residuos de la UE: representan aproximadamente un tercio de todos los residuos generados en la Unión. Una gestión adecuada de los residuos de la construcción y demolición y de los materiales reciclados, que incluya una manipulación correcta de residuos peligrosos, puede suponer grandes beneficios en cuanto a la sostenibilidad y la calidad de vida. Asimismo, también puede reportar grandes beneficios para la industria de la construcción y el reciclaje en la UE, ya que potencia la demanda de materiales reciclados de construcción y demolición. 

Sin embargo, una de las mayores dificultades a la hora de reciclar y reutilizar residuos de construcción y demolición en la UE es la falta de confianza en la calidad de los materiales reciclados procedentes de estas actividades. También existe incertidumbre en cuanto a los posibles riesgos sanitarios a los que se enfrentan los trabajadores que utilizan materiales reciclados de construcción y demolición. Esta desconfianza restringe y reduce la demanda de materiales reciclados de construcción y demolición, lo cual inhibe el desarrollo de la gestión de residuos de construcción y demolición y de las infraestructuras de reciclaje en la UE. 

El presente Protocolo se enmarca en la Estrategia Construcción 20201 , así como en la Comunicación para un uso más eficiente de los recursos en el sector de la construcción2 . También forma parte de un paquete sobre la economía circular más novedoso y ambicioso que ha presentado la Comisión Europea3 , que incluye propuestas legislativas revisadas sobre los residuos con el fin de estimular la transición de Europa a una economía circular para mejorar la competitividad global, fomentar el crecimiento económico sostenible y generar nuevos puestos de trabajo. Las medidas propuestas contribuirán a alcanzar el objetivo de la Directiva marco de residuos de reciclar el 70 % de los residuos de construcción y demolición en 2020, cerrando así el ciclo de vida de los productos mediante el aumento del reciclaje y la reutilización, y conllevarán beneficios tanto para el medio ambiente como para la economía. También se están tomando medidas adicionales a nivel local, regional, nacional y de la Unión . 

Contaminantes

La iniciativa de la CE pretende, además, mejorar la trazabilidad de los residuos peligrosos, que actualmente “deja mucho que desear” en gran parte del territorio europeo, “como se aprecia por ejemplo en el riesgo que supone para los trabajadores la manipulación de materiales como el amianto”, que provoca también “daño ambiental”.

Otras amenazas detectadas de este tipo son el plomo empleado en algunos tipos de pinturas y el bifenilo ploriclorado o PCB, un compuesto químico usado con normalidad hasta el decenio de los años 70 para transformadores eléctricos y juntas de las ventanas.

Hoy, el PCB está considerado como un “contaminante orgánico persistente” que permanece en el medioambiente por largos períodos, con el agravante de que “puede ser perjudicial para la salud”.
El protocolo también plantea auditorías previas a las demoliciones, en las que “una pequeña inversión permite evitar imprevistos, así como facilitar la tarea de reciclado y revalorización de residuos”, ha apuntado Wolff.

Concienciación

Las autoridades deben informar a las empresas de los requisitos legales (formulados a nivel local, regional, nacional o de la UE) respecto a la gestión de residuos de la construcción y demolición58. Previa solicitud, debe concederse asesoramiento acerca de cómo cumplir todos los requisitos legales. Todas las autoridades, ya sean locales regionales o nacionales, desempeñan una función a la hora de lograr una gestión de residuos de la construcción y demolición efectiva. Es responsabilidad de la empresa de construcción/reforma/demolición adquirir los conocimientos necesarios en cuanto a las operaciones previstas. 


Fuente consultada: efeverde.com;Protocolo de Gestión de Residuos de Construcción y Demolición, Comisión Europea (CE)

jueves, 5 de octubre de 2017

Madrid contratará energía limpia

El Ayuntamiento de Madrid prepara una nueva licitación de los pliegos de suministro de energía, en los que se apostará de nuevo de manera firme por las cláusulas ambientales y sociales. El etiquetado de energía, que valora a las comercializadoras por su nivel de emisiones de CO2, volverá a incluirse en el pliego, esta vez en otro apartado, el de las especificaciones técnicas.

El Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid ha estimado el recurso presentado por Gas Natural, indicando que “no caben como criterios de adjudicación los aspectos relativos a la capacidad técnica, económica o profesional de los licitadores, especialmente los referidos a las características de la empresa”.

No obstante, en la misma sentencia el Tribunal puntualiza que no existe duplicidad injustificada de requisitos ambientales (garantía de origen y etiqueta energética), que no existe discriminación y que tampoco se incluyen “cláusulas diabólicas” aducidas por la empresa eléctrica.

De este modo queda abierta la posibilidad de respetar escrupulosamente la decisión del Tribunal, retirando el etiquetado de la energía de los criterios de adjudicación (aquellos que puntúan cada oferta para determinar cuál es la ganadora), e incluyéndolos en otro apartado de los pliegos, el de las especificaciones técnicas (que son las que establecen en un pliego las características técnicas mínimas de un producto o servicio).

El Ayuntamiento de Madrid incluirá en sus pliegos de contratación de electricidad el etiquetado de 'energía limpia' dentro del apartado de 'especificaciones técnicas', en lugar del de 'criterios de adjudicación', para "asegurar el compromiso" empresarial con las energías renovables.

Así lo manifiesta hoy el Gobierno local madrileño en una nota de prensa en la que manifiesta su respeto por una decisión del Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid, que ha estimado un recurso de Gas Natural contra el concurso para dar servicio de electricidad y de gas a alrededor de 1.100 edificios municipales.

La empresa recurrió los pliegos al entender que beneficia a las comercializadoras que venden electricidad libre de emisiones de dióxido de carbono (CO2).

En su nota de prensa, el Ayuntamiento dice hoy que prepara una nueva licitación de los pliegos, en los que volverá a apostar por las cláusulas ambientales y sociales.

El Tribunal de Contratación dice en su resolución que "no caben como criterios de adjudicación los aspectos relativos a la capacidad técnica, económica o profesional de los licitadores, especialmente los referidos a las características de la empresa".

En la misma sentencia, dice el Ayuntamiento, el Tribunal puntualiza, "no obstante", que "no existe duplicidad injustificada de requisitos ambientales (garantía de origen y etiqueta energética), que no existe discriminación y que tampoco se incluyen 'cláusulas diabólicas' aducidas por la empresa eléctrica".

"De este modo queda abierta la posibilidad de respetar escrupulosamente la decisión del Tribunal, retirando el etiquetado de la energía de los criterios de adjudicación e incluyéndolos en otro apartado de los pliegos, el de las especificaciones técnicas (que son las que establecen en un pliego las características técnicas mínimas de un producto o servicio).

El delegado de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, (Área de la que depende la contratación del Ayuntamiento) dice en la nota que el Gobierno municipal se mantendrá firme en su compromiso con la energía limpia, "con base en un criterio tan objetivo como los datos de la comisión de valores".
"Tenemos una responsabilidad frente a la contaminación y el cambio climático y, además, como gran Ayuntamiento, sabemos que nuestros pliegos serán determinantes para la contratación pública de otros muchos consistorios y administraciones públicas", dice el delegado de Economía.

El contrato de suministro de energía recurrido por Gas Natural exigía energía de origen 100 % renovable y puntuaba la certificación energética A de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) con cinco puntos sobre 100.

Según el apartado segundo de la Circular 6/2012, de 27 de septiembre, de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), que regula la gestión del sistema de garantía de origen de la electricidad procedente de fuentes de energía renovables y de cogeneración de alta eficiencia., se entiende por “energía eléctrica procedente de fuentes renovables”, la procedente de fuentes renovables no fósiles, es decir la energía eólica, solar, aerotérmica, geotérmica, hidrotérmica y oceánica, hidráulica, biomasa, gases de vertedero, gases de plantas de depuración y biogás. Por cogeneración se entiende la generación simultánea en un proceso de energía térmica, eléctrica y mecánica o térmica y eléctrica. Siendo cogeneración de alta eficiencia la que cumpla los requisitos del anexo III del Decreto 616/2007, de 11 de mayo, sobre fomento de la cogeneración. Las fuentes de producción suelen ser gas natural y fueloil.

El etiquetado de la electricidad (fijado como criterio objetivo de adjudicación) se regula en la Circular 1/2008, de 7 de febrero, de la Comisión Nacional de la Energía, de información al consumidor sobre el origen de la electricidad consumida y su impacto en el medio ambiente.
Tal como se define en el apartado 2 de dicha Circular “El etiquetado de la electricidad es un mecanismo diseñado con el fin de suministrar información fidedigna y homogénea a los clientes finales acerca de la electricidad que consumen, proporcionándole un formato uniforme, con independencia del comercializador o distribuidor que le ha vendido la energía, con información precisa sobre: El desglose de las fuentes de energía que se han utilizado para generar la electricidad que han consumido.

El impacto ambiental que dicha producción ha originado.” Con este mecanismo el cliente final obtendrá de su comercializadora o distribuidora, según corresponda, información adicional respecto a la mezcla de fuentes de energía utilizada e impacto ambiental que originó la electricidad comercializada el año anterior en emisiones de COP2 y residuos radiactivos.
La etiqueta de la electricidad informa sobre la mezcla de energías correspondiente a la energía eléctrica vendida por cada empresa comercializadora (renovables, cogeneración de la alta eficiencia, cogeneración, gas natural, carbón, fuel/gas, nuclear y otras), sus emisiones de CO2 y residuos nucleares de alta actividad. Según la mezcla de energías de la empresa comercializadora a la que se aplican determinados factores de impacto ambiental regulados en el anexo VI de la Circular 1/2008, cada empresa recibirá una clasificación graduada en una escala entre la A y la G, siendo la categoría D la que corresponde a la media nacional.

En conclusión, se trata de dos criterios de contenido medioambiental con contenido diferenciado lo que, en principio, no duplica las exigencias medioambientales. El informe del Ayuntamiento explica que se pretende conseguir con ellas objetivos estratégicos diferentes, de un lado el fomento de la energía renovable y de otro la lucha contra el cambio climático mediante la reducción de emisiones de CO2.

Debemos saber que tanto la Directiva 2014/24/UE, como el TRLCSP habilitan la posibilidad de incluir consideraciones medioambientales incluso aunque se refieran a procesos que tienen lugar durante todo el ciclo de vida de la prestación.

Se pueden incluir tanto en la definición de las prescripciones técnicas como en fase de adjudicación o en fase de ejecución. El artículo 150 del TRLCSP, relativo a los criterios de valoración de las ofertas establece: “1. Para la valoración de las proposiciones y la determinación de la oferta económicamente más ventajosa deberá atenderse a criterios directamente vinculados al objeto del contrato, tales como (…) las características medioambientales”.

Debemos partir del reconocimiento legal de la posibilidad de introducir criterios medioambientales para la selección de la oferta más ventajosa de manera que además del precio el requisito medioambiental determine que el suministro ofertado sea más adecuado para la ejecución del contrato.

El requisito de la vinculación al objeto del contrato se ha venido entiendo en el sentido de que los criterios de adjudicación deben referirse a los aspectos de la oferta, es decir, a las condiciones bajo las que los licitadores proponen la ejecución de la prestación contratada. En cambio, no caben como criterios de adjudicación los aspectos relativos a la capacidad técnica, económica o profesional de los licitadores, especialmente los referidos a las características de la empresa, los cuales sólo son aceptables como criterios de determinación de la solvencia.

Mientras los criterios de selección sirven para definir los proveedores capaces de realizar una oferta, los criterios de adjudicación sirven para comparar ofertas y determinar cuál es la más ventajosa. De este modo, en el proceso de adjudicación de un contrato, en una primera fase se analizan los requisitos de solvencia de las personas físicas o jurídicas que han presentado oferta, y una vez que se entiende cumplido el requisito de solvencia, se reconocen como válidas las ofertas y se declara la admisión de los licitadores en el procedimiento, siendo el trámite siguiente el análisis de los criterios de adjudicación.

La etiqueta de la electricidad del licitador se refiere a aspectos objetivos de la composición de las fuentes de producción de la electricidad distribuida o comercializada. Como hemos afirmado más arriba, al ser indistinguible la fuente de la energía recibida de la de otros clientes conectados al mismo sistema eléctrico el porcentaje de dichas fuentes se incorpora a la naturaleza de la energía objeto de suministro y sería susceptible de incluirse como criterio de adjudicación cuando admitiendo cualquier origen de producción de la energía se valore la mejor oferta en función del impacto en emisiones de CO2. Procede en este supuesto aceptar lo alegado por el Ayuntamiento relativo a que forme parte de la sustancia material de la prestación que no es otra que el suministro de la energía cuyo mix de composición se puntúa.

Pero en el caso de este pliego se puntúa la distribución mayoritaria de energías renovables como característica subjetiva de la comercializadora con independencia de la energía que es objeto del contrato. Podría admitirse la naturaleza objetiva del criterio, en este momento y en este caso si se está valorando no el origen de la energía contratada en el año n-1 por la comercializadora sino el impacto en emisiones de CO2 de la energía que concretamente se oferte al Ayuntamiento, pues a pesar de su certificado de origen renovable o de cogeneración de alta eficiencia puede suponer emisiones de CO2, siendo el objetivo de la valoración el mínimo impacto de emisiones de CO2.

El Ayuntamiento de Madrid tiene previsto adoptar cuantas medidas legales estime pertinente para defender su derecho a exigir la mejor energía posible en su contrato de suministro, dado que entiende que si no existe duplicidad de criterios ambientales ni existe discriminación, sí se podría valorar el etiquetado de la electricidad como criterio de valoración.

Por tanto, la administración municipal estudiará esas medidas al tiempo que se prepara el nuevo pliego, en el que una vez más se incluirá el etiquetado de la energía.

La contratación de una energía más limpia y lo más respetuosa con el medio ambiente constituye, además, un compromiso del Ayuntamiento de Madrid, tal y como ha quedado recogido en el Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático de la Ciudad de Madrid aprobado definitivamente el pasado 21 de septiembre.

La ciudad de Madrid ha sido apercibida por la Comisión Europea desde el año 2010 por los niveles de contaminación del aire, habiéndose abierto expediente sancionador por este motivo, lo que lleva al Ayuntamiento de Madrid a ser lo más exigente posible en todas aquellas cuestiones que impacten sobre la calidad del aire y la salud de sus vecinas y vecinos.
Cabe aclarar que el recurso planteado por Gas Natural solicitaba que se dejara sin efecto un criterio de valoración que concedía hasta 5 puntos sobre 100 a las comercializadoras que venden electricidad libre de emisiones de CO2 en función de una etiqueta que otorga cada año la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Este sistema se basa en siete categorías (de la A a la G) y el Ayuntamiento de Madrid premiaba a las que en 2016 estuvieron por encima de la media española, que es la etiqueta energética D.

La empresa recurrente, Gas Natural Comercializadora, obtuvo en 2016 una etiqueta E, es decir hasta un 35 % más contaminante que la media nacional, ya que su energía provenía de energía nuclear en un 25,3 %, de ciclos de gas y cogeneración en un 23,8 % y de carbón en un 16,9 %.

En base a dicho nivel de emisiones en el contrato recurrido, no habría obtenido ninguna puntuación por el criterio de adjudicación de etiquetado energético más respetuoso con el medio ambiente.
Según el Observatorio de Sostenibilidad, el grupo Gas Natural Fenosa obtuvo la tercera posición en el ranking de empresas más contaminantes del país, ya que el 70 % de sus centrales de generación son emisoras de CO2 (7 GW de potencia en centrales de gas y 2,1 GW en térmicas de carbón).

Fuentes:
Texto Refundido de la Ley de Contratos del Sector Público 3/2011
Directiva 2009/28/CE, así como con el Sistema de Garantías de Origen establecido en la Orden ITC/1522/2007 de 24 de mayo y en su modificado ITC/2914/2011 de 27 de octubre por la que se establece la regulación dela garantía de origen de electricidad procedente de fuentes de energía renovable y de cogeneración de alta eficiencia.
Directiva 2009/72/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de julio de 2009, sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad y por la que se deroga la Directiva 2003/54/CE, en lo referente a la información a proporcionar al consumidor.

La Circular 6/2012, de 27 de septiembre, de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), que regula la gestión del sistema de garantía de origen de la electricidad procedente de fuentes de energía renovables y de cogeneración de alta eficiencia.

jueves, 21 de septiembre de 2017

La fotocatálisis mediante materiales constructivos para descontaminar las ciudades


El cambio climático no está produciendo el rechazo institucional suficiente para evitar sus efectos ya visibles. La gente no está todavía mentalizada y no se lo toma en serio.

En el mes de julio, una vez más, las alarmas se disparaban por los altísimos niveles de contaminación registrados en el aire de Madrid. Las autoridades se plantean llevar a cabo restricciones de tráfico, mientras piden a los ciudadanos que utilicen el transporte público para intentar controlar la cantidad de partículas nocivas suspendidas en el ambiente.

La capital suele ser escenario de este tipo de crisis, pero no es el único lugar en España donde la contaminación urbana es un problema que afecta a la salud de los ciudadanos. Según algunos estudios, el gasto sanitario a causa de la contaminación equivale a entre un 2 y un 4 % del PIB.
Sea como sea, y mientras esto va a más, hay movimientos importantes en distintos sectores que sí se implican en la protección del medio ambiente. Uno de ellos, Eptisa, una empresa que pasó de ser la primera ingeniería en España a convertirse en especialista en consultoría en fotocatálisis, a presidir la asociación en torno a esta tecnología. Eptisa ha colocado a este material en medio del debate sobre la Smart City. 


La fotocatálisis parte del principio natural de descontaminación de la propia naturaleza. Al igual que la fotosíntesis, gracias a la luz solar, es capaz de eliminar CO2 para generar materia orgánica, la fotocatálisis elimina otros contaminantes habituales en la atmósfera, como son los NOx, SOx, COVs, mediante un proceso de oxidación activado por la energía solar.
 La fotocatálisis es una reacción fotoquímica que convierte la energía solar ene energía química en la superficie de un catalizador o sustrato, consistente en un material semiconductor que acelera la velocidad de reacción. Durante el proceso tienen lugar reacciones tanto de oxidación como de reducción. De esta forma se promueve la eliminación de la mayor parte de los contaminantes en las ciudades.

 Por medio de la fotocatálisis se puede eliminar la mayor parte de los contaminantes presentes en las zonas urbanas: NOx, SOx, compuestos orgánicos volátiles (VOCs), CO, metil mercaptano, formaldehído, compuestos orgánicos clorados, compuestos poliaromáticos. Los materiales de construcción tratados con un fotocatalizador eliminan sobre todo las partículas NOx que están producidas por los vehículos, la industria y la producción de energía.

 Como comenta David Almazán, presidente de la Asociación Ibérica de la Fotocatálisis, 
 puesto que en España tenemos muchísimas horas de luz al año y que el oxígeno está presente en el aire de forma natural, lo que se puede hacer para aprovechar el efecto de purificación del aire en las ciudades es aplicar el dióxido de titanio a los elementos urbanos: se puede incorporar al cemento, utilizarlo en formato espray para rociar mobiliario urbano o el asfalto, o mezclarlo con pintura y cubrir con ello las fachadas o cubiertas de los edificios.

“El asfalto, las aceras, los cristales, las farolas… Cualquier superficie es susceptible de convertirse en fotocatalítica”, cuenta Almazán. Además, mantiene los objetos visiblemente más limpios, ya que evita el crecimiento de bacterias y hongos, y tiene un efecto deodorante. Y no solo en el exterior, también en el interior de casas, oficinas, escuelas, hospitales y otros recintos cerrados la fotocatálisis puede tener su aplicación.

Según explica el director de terreno y pavimentos de Eptisa, David Almazán. "Cuando se produce esta reacción química en la que se involucran oxígeno, luz y un catalizador, los contaminantes pasan a ser partículas inocuas para el ser humano". 

Esto, que nada parece tener que ver con las ciudades inteligentes, puede usarse para construir fachadas ventiladas con un revestimiento fotocatalítico, aplicarlo sobre un pavimento o calle ya construida, impermeabilizar cubiertas e incluso usarlo en formato pintura para cubrir edificios o monumentos. 

El invento no es nuevo, en la Gran Vía madrileña ya existen dos edificios totalmente fotocatalíticos. En la Diagonal barcelonesa, el pavimento peatonal está cubierto de este material. De hecho, el Ayuntamiento de Barcelona lo ha prescrito como obligatorio. Inditex aplica pinturas fotocataliticas en algunas de sus tiendas e Ikea, en algunas de sus instalaciones.

Lo que, a partir de todo lo anterior, desarrolló Eptisa, a través de un proyecto financiado por el CDTI, fue un equipo de ensayo que permitía evaluar la eficiencia descontaminante de todo producto catalítico. "No solo podemos ensayar en el laboratorio, sino llevar el mismo equipo a cualquier punto de España para hacer mediciones con luz y temperatura real", asegura David Almazán. 

Como presidentes de la asociación, además, identificaron hace años que más de un 50% de los productos que se vendían como tal, no eran catalíticos. Idearon, para ello, un sello que acreditara que cualquier producto en esta línea, fuera realmente lo que decía ser. 

“El precio de estos materiales es ligeramente más alto que el de sus homólogos no fotocatalíticos, claro, pero hay que tener en cuenta el ahorro que supone en gasto sanitario”, cuanta Almazán, que lamenta que la situación económica, en especial la crisis de los ayuntamientos, esté ralentizando el desembarco de esta tecnología en España. “Si estuviésemos en 2001 esta tecnología se utilizaría ya en todas partes”.

Ahora, en pleno 2017, el invento crece en un mercado que, dice Almazán, todavía no está maduro, pero que se plantea como esencial en la concepción de la Smart City, por todo lo que puede aportar al urbanismo, las ciudades, las viviendas y los espacios de trabajo del siglo XXI.


Fuente: elconfidencial.com/ elmundos.es/fotocatálisis.org

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Última edición de Cities in Motion-IESE

Un año más, y van cuatro, se ha presentado una nueva edición del índice IESE Cities in Motion (ICIM). Desde sus orígenes, el ICIM ha validado empíricamente un modelo conceptual, que evalúa las ciudades teniendo en cuenta diez dimensiones clave: capital humano, cohesión social, economía, gestión pública, gobernanza, medioambiente, movilidad y transporte, planificación urbana, proyección internacional y tecnología.

El modelo surgió como respuesta a la intensificación del proceso de urbanización que están experimentando todas las regiones del mundo (aunque a distintos ritmos). Se espera que dos tercios de la población mundial residan en ciudades en el año 2050, aunque, en muchas zonas geográficas, este hecho es ya una realidad. Si bien esta tendencia de aglomeración en ciudades tiene una serie de aspectos positivos (como la innovación, la creación de riqueza y la competitividad económica), también presenta un lado oscuro, en el que los grandes retos globales ponen en riesgo la sostenibilidad de las ciudades.


CAPITAL HUMANO
El principal objetivo de toda ciudad debería ser mejorar su capital humano. Una ciudad con una gobernanza inteligente tiene que ser capaz de atraer y retener el talento, de crear planes para mejorar la educación, así como de impulsar la creatividad y la investigación.

COHESIÓN SOCIAL
 La cohesión social es una dimensión sociológica de las ciudades que puede definirse como el grado de consenso de los miembros de un grupo social o, también, como la percepción de pertenencia a un proyecto o situación común. Es una medida de la intensidad de la interacción social dentro del grupo. La cohesión social en el contexto urbano hace referencia al grado de convivencia entre los conjuntos de personas con rentas, culturas, edades o profesiones diferentes que viven en una ciudad.

ECONOMÍA
Esta dimensión incluye todos aquellos aspectos que promueven el desarrollo económico de un territorio: planes de promoción económica local, planes de transición, planes industriales estratégicos y generación de clústeres, innovación e iniciativas emprendedoras.

GESTIÓN PÚBLICA
En la dimensión de gestión pública se engloban todas aquellas acciones destinadas a mejorar la eficiencia de la Administración, donde se incluye el diseño de nuevos modelos organizativos y de gestión. En este apartado, se abren grandes oportunidades para la iniciativa privada, que puede aportar una mayor eficiencia.

GOBERNANZA
«Gobernanza» es el término utilizado comúnmente para designar la eficacia, la calidad y la buena orientación de la intervención del Estado. Dado que el ciudadano es el punto de encuentro para solucionar todos los retos que afrontan las ciudades, deben tenerse en cuenta factores como el nivel de participación ciudadana, la capacidad de las autoridades para involucrar a los líderes empresariales y agentes locales, así como la aplicación de planes de gobierno electrónico.

MEDIOAMBIENTE
El desarrollo sostenible de una ciudad puede definirse como «un desarrollo que satisfaga las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades»

MOVILIDAD Y TRANSPORTE
Las ciudades del futuro tienen que hacer frente a dos grandes retos en el ámbito de la movilidad y el transporte: facilitar el desplazamiento en las ciudades (muchas veces de grandes dimensiones) y el acceso a los servicios públicos.

PLANIFICACIÓN URBANA
La planificación urbana de una ciudad tiene diversas subdimensiones y está estrechamente relacionada con la sostenibilidad. Si ésta es deficiente, provoca una reducción en la calidad de vida de los ciudadanos a medio plazo y, además, puede afectar de forma negativa a los incentivos de inversión, ya que una ciudad con una planificación deficiente o que, directamente, carezca de ella dificulta y aumenta los costes de logística y transporte de los trabajadores, entre otros aspectos.

PROYECCIÓN INTERNACIONAL
Las ciudades que quieran progresar deben conseguir un lugar privilegiado en el mundo. Mantener la proyección global pasa por mejorar la marca de la ciudad y su reconocimiento internacional a través de planes turísticos estratégicos, la atracción de inversión extranjera y la representación en el exterior.

TECNOLOGÍA
Aunque no el único aspecto importante para las ciudades, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son parte de la espina dorsal de cualquier sociedad que pretenda alcanzar el estatus de «inteligente».


Estos desafíos incluyen las tendencias demográficas (envejecimiento de la población, segregación, inmigración y refugiados), los aspectos económicos (polarización de los ingresos e inflación), las divisiones sociales (demandas sociales heterogéneas, brecha digital, desigualdad o pobreza) y los impactos ambientales (ineficiencia energética, gestión de residuos y contaminación).

El alcance y la magnitud de estos desafíos ponen de manifiesto la necesidad de que las metrópolis del mundo realicen un proceso de revisión estratégica sobre qué tipo de ciudades quieren ser, cuáles serán sus prioridades y cuál es el proceso de cambio en el que se deben embarcar para aprovechar las oportunidades y minimizar las amenazas que acarrea el proceso de urbanización.

La edición del ICIM 2017 incluye 180 ciudades —73 de ellas, capitales—, que representan a un total de 80 países. La amplitud y el alcance del trabajo hacen que sea uno de los índices de ciudades de mayor cobertura geográfica que existen en la actualidad. Además, para el cálculo del ICIM, se han incluido 79 indicadores que reflejan tanto datos objetivos como subjetivos y que permiten ofrecer una visión amplia de cada ciudad.

En el ranking en función de las dimensiones que componen el índice, solo aparece una ciudad española en el “top 10” de cada medidor, y es Madrid en la dimensión de movilidad y transporte en el sexto puesto.


Los productores entienden este trabajo como un proyecto dinámico y, por ello, continúan trabajando para que las futuras ediciones del índice contengan mejores indicadores y presenten una mayor cobertura y un valor analítico y predictivo creciente.


Fuente: IESE Business School. “Cities in motion”

miércoles, 19 de julio de 2017

Comienza la andadura para la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética

El objetivo del Gobierno es que la elaboración de esta Ley cuente con la máxima participación de todos los agentes y sectores de la sociedad, debido a su trascendencia para nuestro actual modelo de producción y de consumo.

Los ministerios de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) y de Energía, Turismo y Agenda Digital (MINETAD) han abierto hoy el proceso de consulta pública previo a la elaboración del anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

Cumpliendo con la Unión Europea
La futura Ley servirá para cumplir con los objetivos de la Unión Europea en materia de sostenibilidad, así como los recogidos en el Acuerdo de París. Responde a la necesidad de definir un marco a medio y largo plazo para garantizar una transición ordenada de nuestra economía hacia un modelo bajo en carbono y que se adapte a los retos del clima.

Se trata de elaborar un instrumento que marque el camino para alcanzar los compromisos internacionales adquiridos en materia de cambio climático y energía y aprovechar además las posibilidades de desarrollo que puedan surgir del nuevo modelo económico, con el menor coste posible y generando crecimiento económico, empleo y bienestar a los ciudadanos.

Grupo de trabajo interministerial
Para la elaboración de este anteproyecto de Ley, y dada la transversalidad de las políticas en materia de cambio climático, en abril de puso en marcha un grupo de trabajo interministerial con representantes de los ministerios involucrados. Posteriormente, MAPAMA y MINETAD organizaron unas jornadas de debate que reunieron a más de 400 expertos para abordar propuestas de los diferentes sectores. La iniciativa permitió recabar aportaciones y constituyó una ambiciosa fase previa al lanzamiento formal de la tramitación de la Ley.

Además, el pasado 14 de julio, el Consejo de Ministros ha aprobado la creación de una Comisión de Expertos para elaborar un informe sobre diferentes escenarios de transición energética para analizar posibles alternativas de política energética, considerando su impacto medioambiental y económico y que permitan cumplir con los objetivos establecidos de la forma más eficiente posible.

Todo el que lo desee, y hasta el próximo 10 de octubre, puede aportar sus contribuciones al futuro anteproyecto de ley en el portal web http://www.lccte.gob.es/.



miércoles, 15 de marzo de 2017

Ciudad, vida y desarrollo sostenible

Me permito publicar este artículo del profesor Carlos Moreno (especialista en inteligencia urbana y ciudades inteligentes), por lo interesante que es,  por el impacto que ha tenido entre los lectores de las redes sociales, y porque me gusta dejarlo anclado como si fuera un cuadro al que poder observar en cualquier momento y no perderlo de vista.

La ciudad y nuestras vidas ante los desafíos del desarrollo sostenible


Rarefacción de los recursos, el recalentamiento climático, la explosión demográfica, la concentración urbana, el aumento del número de megalópolis, trastorno de los grandes equilibrios económicos mundiales. Existe una amplitud de desafíos ligados al fenómeno urbano que se manifiestan con intensidad para nuestra generación y las que van a seguirnos. En el momento en que la comunidad internacional reunida en New York se reúne para la cumbre del desarrollo sostenible de las Naciones Unidas me parece oportuno de recordar el impacto que representa esta temática en las ciudades y lo que representa en este contexto como desafío para nuestras vidas.

En el espacio de un siglo, 1950 al 2050, la población urbana mundial va a pasar 1.500 millones de personas a cerca de 10.000 millones. Entre 2000 y 2050, no son menos de 3.000 millones de personas que se instalarán en las ciudades sobre todo el planeta. Vivimos el cambio, en menos de 100 años, de un mundo al 70% rural en un mundo al 70% urbanizado. Pero también sabemos que los espacios urbanos contribuyen a la altura del 70% de las emisiones de gas a efecto de invernadero tal como el IPPClo ha señalado ampliamente. La actividad humana generó una tasa de partículas por millón (PPM) que en menos de 100 años, en 2013, por primera vez sobrepasada el umbral de 400 PPM, poniendo así la humanidad en un umbral de peligro, sobre su propio futuro.


¡No podemos evocar los efectos de la polución, gases a efecto de invernadero y sus impactos en la calidad de nuestras vidas si no nos damos cuenta que las regiones urbanas concentran más de dos tercios de la movilidad automóvil y por lo menos el 80% de las residencias principales y edificios terciarios, los tres grandes factores de emisiones de CO2 y la degradación de lo que es tan vital, la calidad del aire!
Ciudad sensible. Ciudad frágil. Más que nunca el pulso de la ciudad que late es afectado por el desarrollo de la actividad humana, nuestra actividad, que pone en peligro nuestra propia capacidad a mantener condiciones de vida de calidad.
Asistimos así a esta nueva configuración que es la fuerza y el poder de las ciudades, la agregación de los hombres y de las mujeres en torno de un territorio con un conjunto de necesidades y recursos, compartiendo usos y servicios. Vivimos así bajo todos los continentes una nueva etapa de transformación concerniendo al poder y su regulación con el peso nuevo en este siglo de la ciudad como actor pleno en sus roles político, socio-económico, territorial, impactando el cotidiano de nuestras vidas. Esta transformación irreversible conlleva implicaciones estructurales condicionando los 50 próximos años.
Las decisiones tomadas cada día en las ciudades son constitutivas de la manera como la sociedad urbana construye para las próximas décadas nuestro futuro y el de las generaciones que siguen. Cada una de ellas tendrá un impacto mayor en las problemáticas que no son solo las de hoy y de mañana, sino también las que se generaran en 2050 cuando el 70% de la población mundial estará urbanizada.
Hablar de desarrollo sostenible urbano implica ante todo tomar conciencia de la fragilidad socio-territorial intrínseca de las ciudades.
Esta vulnerabilidad es una dimensión esencial para comprender la ciudad, que es atravesada permanentemente por tensiones no solo medioambientales, sino igualmente sociales, económicas, territoriales y culturales. La fragilidad urbana no puede ser vista únicamente en el sentido de exposición a potenciales riesgos mayores (catástrofes naturales y tecnológicas, riesgos industriales). La complejidad de las ciudades, la urbanización creciente, el aumento de las necesidades que hay que satisfacer, la presión debida a la disminución de los recursos, pero igual las fracturas socioeconómicas visibles en el tejido social, ponen de manifiesto una nueva clase de vulnerabilidad urbana ella misma en plena evolución. Ésta se manifiesta particularmente por los efectos producidos por este importante desarrollo urbano, muy a menudo no planificado, y así como por las dificultades de vida que se constata en amplios sectores de las poblaciones urbanas.
Por esta razón subrayo la importancia de la noción de resiliencia, que constituye indiscutiblemente, uno de cinco desafíos de la ciudad de mañana, al mismo tiempo que los desafíos medioambientales, sociales, económicos y culturales. Cinco desafíos que podremos afrontar con la ayuda de las tres palancas poderosas que representan la innovación social, la reinvención de las infraestructuras urbanas y la revolución tecnológica, particularmente digital.
En la edad de la multitud en este período masivamente ubiquitario del siglo XXI, de redes sociales e información instantánea, crece, se imbrica, la edad de la ciudad, del poder de su gobernanza, de su mayor papel frente a los estados creando nuevas condiciones de sensibilidad, de identidad, de pertenencia y también nuevas manifestaciones y exigencias socio-económicas, culturales, ecológicas incluso tecnológicas propias. Estas son cada vez más movilizadoras de los ciudadanos en sus relaciones con la gobernanza local: gestión de la movilidad, de la seguridad, la vivienda social, los desafíos energéticas, el manejo del territorio, de las redes de las infraestructuras, la utilización de los espacios públicos, la economía de proximidad, la cultura, diversión, la renovación del patrimonio, la accesibilidad, la extensión de las zonas verdes y su biodiversidad, manejo de recursos hídricos, el mejoramiento de la calidad del aire, la fiscalidad, la atractividad y la calidad de vida.
La implicación ciudadana, apoyándose en las poderosas herramientas tecnológicas del siglo 21, deberá así permitir aceptar y acompañar las grandes mutaciones urbanas indispensables para el mañana en estas diferentes áreas.
Más que nunca, el rol, la fuerza, la posición decisiva que representa la vida en nuestras ciudades, la capacidad de atracción de estas, el poder de la vida urbana y la calidad de su gobernanza están en el corazón de la construcción de un mejor vivir juntos en la búsqueda de la cohesión social, el respeto de la democracia y la incitación a la participación ciudadana para cultivar una cultura común de vivir juntos.
La ciudad puede así conjugar una identidad afirmada, con un desarrollo económico próspero que pasa por una atracción fuerte social y territorial, basado igualmente en el respeto de la transición energética, ecológica y el respeto de la biodiversidad.
El hilo conductor es ante todo la ciudad viva, la ciudad para la vida, la calidad de la vida en la ciudad, para vivir en buena inteligencia, dando la prioridad a los usos y en los servicios e innovando en todos sus frentes.
La movilización no puede ser episódica, en el momento de los picos urbanos de polución, calores tórridos o situaciones críticas en caso de crisis, o una solemne reunión internacional, por ejemplo. La movilización de los actores debe ser permanente, porque la vulnerabilidad de la ciudad es intrínseca a su desarrollo.
Cuando la mayoría de las ciudades del mundo procuran reforzar su atractividad económica y atraer a visitantes, conviene no separar la noción de espacio público de la de identidad social y la ciudadana. Para ser atractiva, la ciudad debe estar abierta en su diversidad y poner por delante sus valores culturales y sociales.
Espacios públicos, patrimonio urbano, infraestructuras urbanas, recursos naturales, topografía de los lugares, diversidad social como partes integrantes del desarrollo sostenible urbano deben ser elementos que refuercen el sentimiento de pertenencia del ciudadano a su territorio. Las nuevas tecnologías tienen un papel esencial que jugar en este proceso a través de las redes de hyper proximidad y de expresión ciudadana. Ellas permitirán de desarrollar nuevas prácticas amplificando las innovaciones sociales y urbanas.
La inteligencia urbana en un mundo que cambia sometido a grandes tensiones es aquella que sabe comprender la importancia capital de la fragilidad urbana, de su vulnerabilidad social-territorial y a la cual aporta su capacidad movilizadora transversal de su eco sistema para construir cada día su resiliencia y enfrentando los desafíos sociales, económicos, culturales y ecológicos.
El profesor Carlos Moreno es especialista en inteligencia urbana y ciudades inteligentes. Este es su blog en la página i-ambiente.